Las empresas turísticas cerraron un positivo segundo trimestre de 2026, con un crecimiento de las ventas del +4,2%, ligeramente superior al registrado al inicio del año.

El alojamiento volvió a liderar la actividad (+4,8%), impulsado por el dinamismo de los establecimientos urbanos (+5,0%) y vacacionales (+4,5%), mientras transporte (+3,9%) y ocio (+3,2%) mantuvieron una evolución favorable. Para el verano se prevé una ligera moderación del crecimiento (+3,2%), con una convergencia entre sectores y una mejora de las expectativas en transporte, distribución y ocio, apoyada en el mayor dinamismo esperado de la demanda nacional.

Las expectativas empresariales apuntan a una evolución estable de la actividad turística durante toda la temporada estival. El alojamiento mantiene un sólido crecimiento de la facturación entre abril y septiembre, mientras transporte y ocio ganan dinamismo conforme avanza el verano. Por su parte, la distribución, tras registrar los mayores incrementos al inicio del periodo, modera progresivamente su crecimiento hasta converger con el resto de ramas de actividad, configurando un escenario de expansión sostenida y equilibrada del conjunto del sector turístico.